Düsseldorf se subestima en muchos temas. La ciudad no es pura metrópolis ni provincia. Es lo bastante clara para que las observaciones locales permanezcan, y lo bastante grande para que se formen patrones.
Para un archivo independiente, Düsseldorf es por eso una buena prueba. Si un motivo aparece allí varias veces, luego puede compararse con Berlín, Colonia o Hamburgo sin correr hacia grandes explicaciones.
Son especialmente interesantes los espacios de transición: el Rin, el entorno de la estación, el Medienhafen, antiguas zonas industriales y calles residenciales tranquilas. Allí se mezclan vida cotidiana, técnica, luz y memoria.
Una página regional sobre Düsseldorf ayuda más tarde al enlazado interno, pero también a ordenar: qué observación pertenece a la ciudad, cuál al tema y cuál solo a una noche concreta.


